Tuesday, 4 December 2018

NI despreocuparse, NI conformarse (RAPREY, J)



La población económicamente activa y ocupada en el Perú en el 2018 ha venido mostrando una tendencia a seguir creciendo, lo que alienta un poco más al dinamismo en la economía peruana,  pero a la vez es preocupante los niveles de desocupación que radica en los jóvenes a los que se les ha denominado “ninis”, ni estudian ni trabajan.

Un estudio publicado el 4 de diciembre de este 2018 por el Instituto de Pesquisa Económica Aplicada (Ipea) de Brasil, revela que 20 millones de jóvenes en Latinoamérica y el Caribe ni estudian ni trabajan, lo que representa un 21% del total de este segmento de la población en la región registrándose los mayores índices de los denominados "ninis" en México (25%), El Salvador (24%), Brasil (23%) y Haití (19%).

Según el Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (Iedep) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) informó que al 2017 el país registró la existencia de un millón 407 mil jóvenes de 15 a 29 años que no estudia ni trabaja, esto debido por baja demanda laboral que no logra absorber al total de estos jóvenes trabajadores que se incorporan al mercado de trabajo.Además de eso existe una alta recurrencia de deserción escolar y universitaria, generado por dificultades económicas o problemas familiares, que en muchos casos terminan cayendo en garras de la delincuencia y adicciones como el alcohol o drogas.

Lo curioso es que el 78.1% de los ninis pertenecen a hogares “no pobres”, lo que nos hace reflexionar sobre la situación de estos jóvenes y su entorno que hacen que se desentiendan y despreocupen de realizar alguna actividad laboral, donde son los padres y/o otros  familiares son los que los mantienen y protegen, liberándolos de alguna responsabilidad, haciendo que estos jóvenes de dediquen al consumismo y diversión.

Esta situación no es excluyente de los jóvenes de  niveles socio económicos bajos, sino que en este caso viendo las condiciones de vida en la que se encuentran, muchos de ellos no aspiran a mejorar su situación y superarse, sino que se quedan estancados en el conformismo con la mentalidad de que es lo les tocó vivir, donde su estilo de vida será la supervivencia.

Si bien es cierto que por ejemplo hoy, un estudiante universitario al realizar sus prácticas en el Estado podrá como mínimo ganar un sueldo mínimo vital (S/930), hacen faltas más políticas de inclusión,apoyo e impulso a los jóvenes estudiantes y trabajadores para poder revertir esta situación, pero claro también está que eso no será suficiente, sino que se necesitara además un cambio en nuetra sociedad para erradicar la despreocupación y el conformismo en los jóvenes que son el futuro y presente de nuestro país.