Thursday, 13 December 2018

Los retos del Metro de Lima (RAPREY,J)



El Metro de Lima o también llamado Tren Eléctrico es hoy en día una de las principales alternativas de transporte masivo de Lima Metropolitana, que inició sus operaciones el 25 de julio de 2014, luego una larga espera de casi 50 años, periodo en el cual los gobiernos de turno prometían pero no cumplían en poner en marcha este mega proyecto ante el inminente crecimiento de la población de Lima Metropolitana y el Callao, producto de las migraciones de la sierra a la costa y el afloramiento de uno de los principales problemas que hasta hoy no se logra dar solución, el tráfico vehicular.

Desde 1965 que estuvo en planes este proyecto luego de la clausura del Tranvía de Lima en la gestión municipal de Luis Bedoya, tras años de gestiones recién en el década de los 80 se pudo poner en marcha el ambicioso proyecto que se vio prácticamente paralizada en la los años 90 e infructuosamente relanzada en el año 2001, sin embargo no fue hasta el 2009, año que el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC) retomó la administración de la Autoridad Autónoma del Sistema Eléctrico de Transporte Masivo de Lima y Callao (AATE), entidad encargada de la gestión del proyecto, que se logró otorgar la buena pro para la construcción de la obra al Consorcio Tren Eléctrico Lima.

Este consorcio fue conformado por la empresa brasileña Odebrecht y la peruana Graña y Montero, empresas hoy implicadas en actos de corrupción tanto en el Perú  como en Latinoamérica, como es el caso de Odebrecht, que fue actor principal de uno de los más grandes casos de corrupción de los últimos tiempos por el que muchos funcionarios y presidentes estuvieron y están en prisión, mientras que otros siguen siendo investigados.

El tramo 1 de la Línea 1 de Metro de Lima se culminó en el 2011 el cual entro en operaciones por el Consorcio peruano-argentino GyM Ferrovías S.A que iba desde Villa el Salvador hasta la Victoria, mientras que en el 2012  se dio inicio al tramo 2, logrando culminar la obra en el 2014 uniendo 11 distritos de Lima Metropolitana desde Villa el Salvador hasta San Juan de Lurigancho con un tiempo de viaje aproximado de 54 minutos teniendo una demanda de más de 320,000 pasajeros diarios.

Además de la Línea 1, actualmente se encuentra en ejecución la Línea 2 mientras que Líneas 3 y 4 del Metro de Lima están en proceso de formulación de estudios, los mismos que estarían listos en el primer semestre del 2019 con la meta completar la Red Básica del Metro de Lima con las futuras implementaciones de la Línea 5 y 6.

La Línea 2 que unirá Ate y el Callao se tiene prevista que el primer tramo se entregará el 2022 mientras que el segundo tramo se completara para el 2024 según la suscripción de del nuevo cronograma de ejecución de obras entre el MTC y la Sociedad Concesionaria de la Línea 2 del Metro de Lima para el cual se ejecutará inversiones por S/ 1,230 millones en el 2019.

Por otro lado la Línea 3 que unirá el sur y norte de Lima Metropolitana se tiene prevista ejecutarla bajo la modalidad de obra pública de Estado a Estado, de la misma forma con que se está trabajando las obras de los Juegos Panamericanos o como también se tiene planeado ejecutar el Aeropuerto Internacional de Chinchero; con el fin de recuperar la capacidad de negociación que se perdió con la empresa privada en la Línea 1 y 2.

Este modelo implicaría mejor administración de los recursos del estado e impulsaría su capacidad de negociación, pero además será importante la participación de las entidades reguladoras que fiscalicen la buena realización del proyecto, ya que la corrupción aún no está desterrada de nuestra política y sociedad, sino que continua latente.

Así también toda esta Red Básica del Metro de Lima, si contribuirá con beneficiar a los pasajeros que diariamente se movilizan en el transporte público por los distintos puntos de Lima Metropolitana y el Callao, pero no es, ni será la solución al agobiante tráfico vehicular que al parecer tiende aumentar día a día, así como también la demografía limeña que es alentada por obras centralistas de gran impacto como en este caso.

Además no solo se necesitará implementar nuevas redes viales como los Corredores, el Metropolitano o el Tren eléctrico, que dicho sea de paso cuando se termine de completar las 6 Líneas estos trenes serán obsoletos para la época por lo que será un problema los gastos que generaría el renovar la flota de trenes; sino que se necesitara también planes estratégicos para detener y corregir el desorden demográfico que altera los planes de poder satisfacer sus necesidades básicas y de transporte, generando conflictos sociales e informalidad.